martes, 8 de junio de 2010

Le Boucher

Domenech, el entrenador, el astrólogo, el showman. Si observamos a los entrenadores que formaran parte del elenco de Sudáfrica 2010, pocos son tan antipáticos como Raymond Domenech.

El francés ha sido señalado por todo el mundo por su decisión de dejar a Benzema fuera del mundial, pero sus 'domenechadas' como las llaman algunos, vienen de más tiempo atrás.

La historia del galo no es tan diferente a la de otros, un buen jugador con mala fama (el apodo ‘ le boucher ‘ no te lo ganas por nada) que debutó en el club de su ciudad natal, el Lyon, y que también fue el último equipo al que entrenó antes de pasar el equipo sub-21 de Francia para posteriormente llegar a los bleus en 2004 y convertirse en esa figura que tanto polariza.

Su llegada no fue fácil, le tocó convertirse en el puente de esa generación ganadora de Francia 98 y Países Bajos-Bélgica 2000, con la nueva generación que llegaba en sustitución de los Blanc, Zidane, Viera y compañía. Domenech se hizo cargo del equipo después de la sorpresiva, en ese momento, derrota contra Grecia en los cuartos de final de la Euro en Portugal, y desde que llegó habló de la necesidad de realizar cambios profundos en el equipo. Cuando Raymond arribó al equipo, además del cambio generacional estaba la división al interior de la sociedad francesa. Increíblemente Domenech ha logrado reunirlos a todos, pero en su contra, ya que el preparador es un tipo tan odiado, pero con tanta suerte, que sigue en el cargo.

Pero ser odiado nunca ha representado un problema para el francés. Cuando debutó con el OL un compañero suyo, Jean Baeza hizo una entrada que terminó con la carrera del delantero Helmut Metzler. El look de los dos jugadores del Lyon era tan parecido que la prensa señaló que Domenech fue quien había realizado la entrada, y el no corrigió, para posteriormente decir: “Yo estaba empezando y consideré que era importante que se hablara de mí, para bien o para mal, así que decidí no corregir a la prensa”. Si, así es el Domenech al que no le importa lo que se diga de él, mientras algo se diga.

Y si prometió cambios a su llegada, no falló a la hora de hacerlos realidad. Los primeros en sufrir con Domenech fueron Ludovic Giuly y Robert Pires, uno subcampéon de Europa y el otro parte importante de aquel Arsenal imbatible. El debate aquí no surgió por la no convocatoria, sino por la razón, fue este el momento en que el Domenech astrólogo surgió. Ambos jugadores son escorpiones, y como todos sabemos, los escorpiones tienden a autodestruirse y por lo tanto no son buenos para el grupo, así que están mejor fuera.

El camino a Alemania 2006 fue complicado y requirió el regreso de tres mosqueteros de la vieja guardia como lo eran Zidane, Thuram y Makelele para poder calificar. La historia que sigue a continuación es por todos conocida, después de una mala primer ronda con dos empates frente a Suiza y Corea y una victoria sobre Togo, el equipo de la mano de Zizou levantó su nivel de juego para llegar a Berlín, donde finalmente caería ante Italia.

Llegar a la final, salvaría la cabeza de Domenech, quien para la siguiente gran competición, la Euro 2008 realizó una convocatoria en una mezcla con jugadores experimentados como Thuram, Makelele o Henry, combinado con la nueva generación de Bemzema, Nasri o Gomis. El resultado una humllación para un equipo que dependía en exceso de lo que realizara Ribéry y que sólo fue capaz de anotar un gol contra Países Bajos.

El resultado, un cuestionadísimo Domenech y la posterior relegación de una generación que prometía demasiado pero que nunca pudo explotar con la azul. Hablamos del Domenech showman, no por haber actuado en una película, sino porque el mismo día que Francia cayó eliminada frente a Italia se presentó ante los medios, no para explicar las razones del fracaso francés, sino para pedirle matrimonio a su entonces novia Estelle Denis, presentadora de la cadena M6.

Sobre la calificación para Sudáfrica, poco que agregar. Nuevamente fue difícil sacar puntos que parecían sencillos y tuvo que aparecer esa mano de último momento de Henry contra Irlanda para darle el pase a les bleus en el último momento. Su convocatoria para este Mundial ha sido cuestionada por la ausencia de gente como Benzema, Nasri o Gomis, a quienes les tuvo la confianza en 2008, o la inclusión de gente como Cissé o Valbuena. Adicionalmente el planteamiento táctico no termina de convencer porque pone de interior a Malouda cuando sus mejores juegos los hace de extremo o a Anelka lo deja de puro cuando ha demostrado jugar mejor más tirado a la derecha tal y como lo hace en el Chelsea.

Recientemente ha encontrado un mejor planteamiento en un 4-3-3 en el cual un Gourcuff que no ha terminado de explotar con Francia tiene toda la responsabilidad de crear el juego y donde se sigue apostando a la explosividad que Ribéry pueda tener en la banda.

Es así como está Francia se presenta al Mundial. Increíble que un equipo que fácilmente tiene a dos jugadores por posición no se encuentre entre los favoritos, pero así es de imprevisible esta selección, tan imprevisible como su técnico cuando anunció su lista del Alemania 2006 por un mensaje de voz de su celular. Francia es una incógnita, puede despertarse y jugar como lo hizo en 2006 o puede ser tan patética como lo fue hace dos años en Suiza. Lo veremos el próximo día 11.

M

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